El Leeds United sufrió una amarga derrota en casa ante el Manchester City, que aceleró en el momento justo y apagó cualquier ilusión de sumar para el equipo de Daniel Farke.
En los primeros 20 minutos, el Leeds salió encendido. Dominic Calvert-Lewin tuvo dos ocasiones clarísimas para abrir el marcador, pero ambos remates se marcharon desviados. Poco después, Brenden Aaronson quedó mano a mano ante Gianluigi Donnarumma, pero el italiano achicó de gran manera para evitar el tanto.
A partir del minuto 30, el City tomó las riendas. Rayan Cherki se adueñó del mediocampo y empezó a manejar los hilos del encuentro.
La primera gran ocasión visitante llegó cerca del 40’, cuando O’Reilly conectó de cabeza en el área y obligó a Karl Darlow a una gran estirada. En esa misma jugada, Ethan Ampadu dio un pase hacia atrás que volvió a caer en el mismo rematador, aunque esta vez no logró conectar el balón.
En el tiempo añadido del primer tiempo, Cherki filtró un pase al espacio para Aït-Nouri, quien envió el balón hacia atrás para la llegada de Semenyo, que no perdonó y la mandó al fondo de la red.
En la segunda mitad, el dominio del City fue total. Cherki continuó marcando el ritmo del partido. Leeds tuvo una oportunidad tempranera: al minuto 49, Calvert-Lewin sacó un disparo que fue bloqueado por Nunes.
Hubo también una acción polémica de Cherki sobre Gruev que fue ignorada por Bankes y el VAR, en una decisión que dejó muchas dudas.
Al 72’, Guehi ganó por arriba en el área, pero Darlow volvió a responder con seguridad.
En el minuto 85, otra jugada polémica, el juez Bankes no sancionó una mano en el área de Nunes, que pudo significar una pena máxima para el cuadro local. Sobre el final, Jaka Bijol, recién ingresado, tuvo el empate con un cabezazo que se fue apenas desviado.
En la próxima jornada, entre semana, el Leeds recibirá al Sunderland AFC en un duelo clave por la permanencia. De momento, los Whites se mantienen a seis puntos de la zona roja, pero el margen de error cada vez es menor.



