En la primera mitad, Anton Stach abrió el marcador con un potente remate de media distancia que sorprendió a Martin Dúbravka, colándose junto al palo para el 1-0. Antes del descanso, James Justin tuvo una oportunidad clara, pero su disparo fue bien contenido por el arquero rival.
El complemento mantuvo la misma tónica. Leeds golpeó de nuevo gracias a una gran acción colectiva: Dominic Calvert-Lewin recuperó en campo rival y filtró un pase preciso para Jayden Bogle, quien levantó el balón al segundo palo, donde apareció Noah Okafor para definir y ampliar la ventaja.
Apenas cuatro minutos después, Ao Tanaka probó desde fuera del área, generando un rebote que el propio Calvert-Lewin aprovechó para empujar el 3-0.
El Burnley intentó reaccionar. Lucas Pires había descontado, pero su gol fue anulado por fuera de juego. Sin embargo, poco después, Tchaouna sí logró marcar tras un error defensivo de Pascal Struijk, poniendo algo de suspenso.
Pese a ese tramo, Leeds sostuvo el control hasta el final y cerró una victoria clave que lo deja con 43 puntos, sacando una diferencia considerable en la lucha por no descender. La salvación está cada vez más cerca.
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