Leeds United volvió a tener una mala tarde, esta vez ante un rival directo en la lucha por la permanencia, acumulando su segunda derrota en el mes de noviembre, ambas con el mismo marcador: tres goles en contra.
El conjunto blanco golpeó primero gracias a la picardía de Okafor, quien robó una pelota en salida y asistió a Aaronson; el estadounidense, de primera, dejó solo a Nmecha, que con un disparo cruzado abrió el marcador.
La alegría duró poco. Apenas unos minutos después, Sangaré aprovechó un error compartido entre el portero y la zaga para igualar el partido. Desde entonces, Leeds se desdibujó y apenas volvió a inquietar el arco rival, mientras que el local empujaba con todo en busca de la ventaja.
En la segunda parte, con el partido igualado, Sean Dyche movió el banquillo con tres cambios que alteraron la dinámica del encuentro. El Forest ganó presencia y encontró el segundo tanto: Hutchinson eludió a su marca y levantó un centro que Gibbs-White conectó de cabeza para poner el 2-1.
Farke también recurrió a los cambios, y el ingreso de James y Calvert-Lewin le dio algo de aire al Leeds, pero el arquero Sels respondió con dos atajadas decisivas.
Ya sobre el final, una falta imprudente de Harrison dentro del área fue sancionada por Gillett. Anderson, desde los once pasos, no falló y selló el 3-1 definitivo en el City Ground.
Leeds se marcha al parón internacional en una posición preocupante en la tabla y con cuatro partidos de máxima exigencia por delante. La crisis de resultados deja a Daniel Farke seriamente comprometido en el banquillo.
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